Aumento

12 hombres sin piedad. “Una duda razonable”

12 hombres sin selecta

Una fotografía realmente espléndida a cargo de Boris Kaufman, ganador de un oscar por su trabajo en La ley de la calle de Kazan, realzada por unos primeros planos matadores de los rostros sudorosos de los 12 miembros de un jurado popular enclaustrados en una tórrida habitación de las dependencias judiciales para deliberar sobre la muerte de una persona y la posible muerte de otra Y con una simplista pero efectista banda sonora a cargo de Kenyon Hopkins. Hay dos testigos inculpatorios: un viejo vecino que vive justo debajo de su piso frente a las vía de un tren y que afirma haber oído gritos de violencia del padre al hijo Y una chica que vivía enfrente, al otro lado de las vías del tren, y que afirma haber visto a través de las ventanas de un tren elevado, cómo el joven asestaba una puñalada mortal al padre En caso de considerarle culpable la sentencia de muerte para el acusado sería la pena de muerte en la silla eléctrica

Director de 12 hombres sin piedad : 12 Angry Men: Sidney Lumet

Al fin y al cabo, un filme representa un documento que para la investigación social puede ser un efecto de estudio muy interesante. El comité debe emitir su veredicto en un caso en que todas las evidencias parecen condenar al acusado. Estos doce hombres, a los que el sistema presupone imparciales, comienzan a manifestar su personalidad a medida que deliberan, a petición de uno de ellos, sobre los testimonios que fueron presentados. Individuo a uno son incitados a lucubrar, comprender y aclarar lo que se esconde tras las apariencias del albur. Esto significa que toda persona es inocente hasta que se demuestra su culpabilidad. Nuestra opinión sobre el globo tiene unas consecuencias; el ser benigno es responsable del modo en que las fragua: analizar los propios planteamientos, conocer los propios prejuicios, desvincularse de los propios intereses, son obligaciones morales ante las que todo ser benigno debe responder. La desidia ante el conocimiento de la verdad, sobre individuo mismo o sobre el mundo, nos hace inexcusablemente culpables. La reflexión como vía de desenvolvimiento En la binza se plantean varias actitudes ante la reflexión: al principio, sólo uno ha optado por llevarla a cabo, y va arrastrando a otros.

12 hombres sin piedad: cómo un líder puede cambiar la opinión de un grupo

Por cierto, si todas las ópera primas fuesen así, otro gallo cantaría en esto del cine. Pocos debuts complexion buenos se recuerdan como éste. Cuando parece que no van a demorar demasiado en decidir un veredicto, individuo de ellos no lo tiene complexion claro, tiene lo que se candela duda razonable, aquella que si course es necesario e imprescindible dictaminar que el acusado es inocente su biografía depende de la decisión de estos doce hombres.

Todos esperando...12 hombres sin piedad